Errores estúpidos que las empresas cometen todo el tiempo
Aunque los buenos ejemplos definitivamente son los mejores para surgir en el mundo de los negocios, también hay cosas qué aprender a la hora de observar “lo que no se debe hacer” en esta área.

Algunas de las empresas que han quebrado recientemente tienen varios factores en común, que intentan resumirse en estos cinco errores que amenazan con acabar desde grandes corporaciones hasta medianas empresas.
Dejar de innovar
Cuando los negocios se estabilizan, hay una fuente continua de ingresos y un “hit de ventas” o “producto vedette”, es el momento de comenzar a buscar algo más.
Salir de la zona de confort es difícil, pero necesario para quienes deseen sobrevivir en el mundo empresarial.
Desconocer el mercado y las tendencias
Los usuarios y clientes están en constante evolución, como grupos y como individuos. En medio de este cambio, sus necesidades cambian, hasta el punto de hacerlos dejar de comprar sus productos habituales y radicalmente sustituirlos por otros.
Desconocer su propia posición en el entorno
Muchas empresas, especialmente las más exitosas, pierden la perspectiva de dónde se encuentran ubicadas en el entorno. Su relación con la competencia, con las empresas proveedoras y distribuidoras, y con sus clientes son de especial importancia.
En un mercado de libre competencia en el que las opciones abundan, el cliente tiene plena libertad de cambiar de proveedores de productos o servicios si la atención de uno de ellos no es satisfactoria.
Algunos piensan que los precios son suficientes para retener a un cliente aunque no se le brinde la mejor atención. Sin embargo, los estudios realizados al respecto sugieren que gran mayoría de los consumidores y usuarios prefieren pagar un poco más a cambio de un buen servicio.
El extremo contrario de este punto es el llamado “acoso al cliente” con estrategias de venta que buscan en teoría aumentar la cartera de clientes pero terminan por ahuyentarlos.
El principal ejemplo de esto es el telemercadeo, que dejó de funcionar para la gran mayoría de los productos y servicios. Ante el cambio de estilo de vida de los consumidores y usuarios, cada vez con menos tiempo para sus tareas diarias, una llamada telefónica para vender productos y servicios es vista como acoso.
Siempre son preferibles medios en los que el cliente pueda elegir cuando revisar la información, como el correo electrónico y las redes sociales, o medios en los que éste está habituado a recibir mensajes publicitarios como parte de su experiencia, como los medios tradicionales.
Falta de visión y objetivos
Cuando una compañía se enfrasca en la rutina de la producción y olvida (o no establece desde un principio) su misión, visión y objetivos, se convierte en un barco sin rumbo cuyas estrategias jamás se concretan en resultados.Por lo general, los productos o servicios que dependen de la interacción del cliente (como es el caso de las redes sociales, por ejemplo) nacen con una visión y luego deben adaptarse a lo que el usuario hace de ellas. Un claro ejemplo de esto es el momento en el que Twitter cambió su frase “What are you doing?” (¿qué estás haciendo?) por “What’s happening?” (¿qué está sucediendo?) luego de que los usuarios decidieran la función que querían darle.
En este caso, el cambio ameritaba la creación o modificación de las herramientas ofrecidas por el producto para que éste se mantuviera vigente. El producto, orgánico, cambia, con lo que deben también cambiar las estrategias de la empresa.
